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jueves, 15 de noviembre de 2012

Curso de Radiestesia - Clase 11. La Radiestesia y los colores

El color es parte significativa de nuestro mundo, se podría decir que está ligado de modo directo a estados psíquicos y a respuestas definidas de conducta. Los colores en sí mismo son efectos de delicados factores físicos y fisiológicos, en los que apreciamos tres modalidades de variación:
Tono o calidad
Saturación o cantidad
Claridad o luz
El sentido que adquieren en nuestra vida puede ligarse a representaciones – señales como el de las luces del semáforo – que generan automáticamente respuestas de acción o inhibición, a operaciones de clasificación de objetos, a valoraciones estéticas, a conductas sociales, como cuando captamos el carácter simbólico de un color.
La influencia de los colores en el ser humano, incide sobre su comportamiento y ha sido plenamente admitido en nuestros días por estudios e investigaciones profundas. Es así que en los colegios se han adoptado las pinturas de colores claros para las paredes y techos, pizarrones verdes y tizas de colores variados, reemplazando el clásico pizarrón negro y tizas blancas que hacían a la vista y al ánimo del alumnado una cierta monotonía y una falta de estímulo.
El mismo criterio anterior se ha utilizado según los fines específicos de los ambientes en general, en lugares de trabajo industrial o comercial, centros de investigación, servicios de sanidad, hospitales, lugares de recreación, etc.
Una correcta selección de colores permite mejorar el medio ambiente de trabajo y por lógica consecuencia, un mayor rendimiento en todas sus facetas. Es notable como una clasificación de colores los divide según su “temperatura” en CALIDOS o FRÍOS, aludiéndose en esta distinción a estados emocionales y a resonancias en la personalidad.
Lo FRÍO está ligado a lo no comunicativo, a lo encerrado en sí mismo, a lo unipersonal. Lo CALIDO se vincula a lo abierto, expansivo, al predominio de lo emocional. Un ambiente de colores “fríos” nos parece obligar a envolvernos en nosotros mismos, a abrigarnos. Un ambiente “calido” empuja a lo opuesto, al diálogo y a la irradiación de energía.
Todo ser humano, animal, vegetal y todo objeto inanimado emana vibraciones que se llaman “rayos de colores”. En el hombre son numerosos y distintos; pero siempre hay un rayo – el llamado principal – que constituye la combinación determinada que individualiza al ser y representa su color individual.
Esto lo podemos investigar radiestésicamente para determinar el lugar que ocupan en la gama del espectro solar. Los colores tienen sobre nuestro organismo efectos bien determinados, tanto sobre la parte física, como sobre la parte psíquica, estos efectos difieren de una persona a otra, la acción de los colores no es idéntica para todos las personas; para algunos un color determinado obrará de un modo excelente, mientras que para otros les resultarán nefastas, otros pueden experimentar lo contrario, se trata de una cuestión de constitución, de temperamento, estado patológico.
Los colores tienen sin embargo una tendencia general directa o indirectamente sobre el organismo humano:
VERDE CLARO Y BEIGE: Son sedantes, calmantes, atenúan la fatiga y el nerviosismo por ruidos molestos y gritos repetidos.
AMARILLO: Levanta los efectos deprimentes de los trabajos monótonos, igual que el VERDE CLARO, DURAZNO y crema que reemplaza al BLANCO que cansa a la vista.
AZUL: Calmante y analgésico.
TONOS PÁLIDOS: Son calmantes en general.
TONOS VIVOS: Son activantes.
TONOS CALIDOS: Rojo, naranja y amarillo. Estimulan a los deprimidos.
TONOS FRÍOS: Verde, azul, violeta. Calman los nervios.
BLANCO: No tiene acción marcada, muy refulgente cansa la vista.
NEGRO: Absorbe las influencias exteriores pero produce un efecto deprimente. A mayor cantidad de color, mayor efecto.
VIOLETA: Es favorable al sueño, tiene poca acción sobre las funciones orgánicas, pero por el contrario gran influencia sobre la psiquis.
ÍNDIGO: Gran acción sobre el psiquismo y facultades cerebrales, muy eficaz en algunos casos de desequilibrio y neurastenia.
AZUL: Aumenta la asimilación de hidratos de carbono, sales, zinc y fósforo.
Aumenta la diuresis (eliminación de toxinas por vías urinarias)
Disminuye la vagotonía (Excitabilidad anormal del nervio vago, con los trastornos consiguientes de las funciones cardíacas, respiratorias y digestivas).
Mejora los fenómenos psíquicos, intelectuales y afectivos.
Aumenta el jugo pancreático.
VERDE: calma el organismo, provoca la distensión muscular y preserva de los excesos físicos, produce calma cerebral, incita a prestar atención pero sin tensión exagerada.
NARANJA: Da vitalidad, contribuye a dominar la timidez.
Aumenta la función antitóxica paratiroides.
Disminuye, descarga la ansiedad.
ROJO: Acción reconfortante, activante, estimulante y excitante, tiene poder constructivo, regenerador y energético, abre el apetito, facilita la digestión, acrecienta la fuerza muscular, activa la circulación y fuerzas físicas, sostiene el coraje pero lleva a la impulsividad, temeridad.
TOSTADO OSCURO: Lleva a la torpeza, incita a la somnolencia, estos efectos se neutralizan con el ROJO.
BEIGE: Es solamente calmante.
GRIS CLARO: Puede ser considerado como neutro.
Se ha de tener en cuenta las combinaciones de colores, es decir la reacción de un color sobre otro si se mezclan:
ROJO – AZUL: Violeta
NEGRO – BLANCO: Gris
AMARILLO – ROJO: Naranja
ROJO – VERDE: Gris
VIOLETA – AMARILLO: Gris
AZUL- ANARANJADO: Gris
COLORES POSITIVOS Y NEGATIVOS: Entre sí se distinguen por su polaridad. Ejemplo:
POSITIVOS NEGATIVOS
Rojo Azul
Anaranjado Índigo
Amarillo Violeta
Infrarrojo Ultravioleta
Negro Blanco
Verde es bipolar, es positivo y negativo
COLORES ÁCIDOS: Rojo, anaranjado, amarillo, infrarrojo, negro; cuyas radiaciones son en general irritantes y excitantes.
COLORES ALCALINOS: Blanco, índigo, violeta, ultravioleta; cuyas radiaciones son en general frías y calmantes.
Los colores se pueden determinar radiestésicamente, teniendo un plan de trabajo previo.
COLOR Y LUMINOSIDAD: El grado de luminosidad influye muchísimo sobre los colores, n la penumbra se percibe sólo el ROJO, VERDE y VIOLETA. Asimismo sufren modificaciones el ROJO que se vuelve PÚRPURA y el VERDE gira ligeramente hacia el AZUL, el VIOLETA es el único color que no cambia en la oscuridad. También el color y la calidad de la luz (sol, electricidad, gas, etc.) tienen una acción modificadora de los tonos.
ELECCIÓN DECOLORES: Por todo lo antes visto en la elección del color o de los colores de una habitación debe analizarse la acción de las diferentes luces que han de iluminarla, sobre los tonos a elegir, dentro de éstos buscar la armonía, siendo ésta muy esencial.
Los colores tienen una influencia entre sí, hay que buscarlos primero por separado y luego ponerlos uno junto a otro para verificar si se modifica la sensación que tenemos al verlos separados.
Todos los colores no son igualmente favorecidos, por el contrario, unos pierden su brillo, se vuelven opacos, pálidos, sucios, otros parecen más saturados, más bellos y es inútil querer destruir estos efectos perjudiciales cargando más color, al hacerlo suben los tonos claros del uno y hacen palidecer los oscuros del otro.
PLAN DE TRABAJO
1º ) Elección de los colores positivos a la persona.
Teniendo como objeto de investigación la firma, determinando todos los óptimos indicados en las normas de realización de trabajos; se determinan los colores positivos para esa persona; de ellos se pueden seleccionarse los óptimos comparando con una lista de colores.
2º ) Escuelas, fábricas, oficinas, casa habitación, etc.
Para determinar los colores se tendrá en cuenta el motivo que origina la búsqueda. Ejemplo:
Aula para niños/niñas normales o mixta de . . . . años
Ídem de determinadas condiciones psíquicos Ídem de determinadas horas de clase.
Situación: País frío, cálido, luminoso, nublado, etc.
Lo mismo vale para las fábricas donde puede investigarse.
Casa habitación: se pueden buscar los colores positivos a todas las personas y luego los óptimos.
Hospitales: se puede hacer el trabajo según las características de cada sala (cirugía, gastroenterología, infecciosos, nerviosos, etc.)
Prisiones: según características delictivas…
En lo personal será de la misma manera. Ejemplo:
Colores: hacer una lista completa.
Ropa: determinar clase, tela, modelo, etc.… incluyendo la ocasión de su uso.
Ambiente: vista, ánimo, etc…..incluyendo para qué se lo ha destinado.
Esta lista se puede utilizar para todo lo que alguna vez se tenga que adquirir, ya sea desde un coche, un cuadro, una pieza de arte, un tapizado, etc….en todo lo que la imaginación llega.
COLORES: (En lo personal) ESTUDIO
COLOR ROPA VISTA ÁNIMO
Bermellón
Blanco
Azul cobalto
Amarillo
Verde claro
Verde oscuro
Verde brillante
Carmín
Púrpura
Índigo
Azul claro
Azul marino
Azul Francia
Azul cielo Marrón
Naranja
Negro
CLAVES DE COLOR PARA LA CLASIFICACIÓN DE LA PERSONALIDAD:
ROJO: FUERZA
NARANJA: ENERGÍA
AMARILLO: AMOR
VERDE: ARMONÍA
AZUL: INTELIGENCIA
índigo: DEVOCIÓN
VIOLETA: TRANQUILIDAD
El uso de los colores es un aporte importante a la medicina, conociéndose con el nombre de “Cromoterapia”. No es una terapia completa, sino una disciplina de apoyo.
En la antigüedad se relacionaban los distintos órganos con los diferentes colores. Los hindúes y orientales en general identifican cada “chacra” energético con un color determinado.
El color hay que investigarlo, porque somos un sistema individual, único, y cada persona tiene una necesidad diferente. Por lo tanto, para aplicar.
COLORES Y EL CUERPO HUMANO
El uso de colores se conoce con el nombre de Cromoterapia, y es un importante aporte a la medicina, porque es una disciplina de apoyo, no es una terapia completa, sino una ayuda.
En la antigüedad se relacionaban los distintos órganos con los diferentes colores. Los hindúes y orientales en general identifican cada chacra energética con un color determinado.
El color hay que investigarlo, porque somos un sistema individual, único, y cada persona tiene una necesidad diferente, por lo tanto, para aplicar colores, lo primero que hay que atender es su estado psíquico, para luego conocer su estado de ánimo y radiestésicamente determinar cuál es el más conveniente.
No olvidar cómo se debe estar para investigar: “El que está bien, ayuda a su entorno”. Hay que conocer bien la “historia” de la persona, para aplicar colores benéficos.
La utilización de colores con fines terapéuticos data de milenios. Esta terapéutica quedó algo olvidada a fines del siglo XVIII, con la aparición de los aparatos electrónicos, pero en la actualidad podríamos decir que está en su apogeo.
La aplicación de colores se puede hacer por medio de aguas de colores, cristales coloreados, bombitas de colores, etc. “La transmisión del color es uno de los recursos terapéuticos más felices para dar solución a múltiples dolencias”. Sus elementos son: luz, electricidad y agua.
La luz es simple color
La electricidad es influencia
El agua es el medio de adaptación y asimilación.
Los colores son vibraciones de energía que se obtienen de la luz, según sus longitudes de onda y frecuencia; es de suma importancia durante la ingestión de alimentos, porque el color que brinda la luz a los alimentos influye sobre el funcionamiento del aparato digestivo.
Un experimento hecho en un restaurante de categoría, en Chicago, nos demuestra el efecto de los colores:
1º) Se puso una mesa con iluminación habitual, los presentes demostraron buen apetito y alegría, mientras charlaban.
2º) De repente se cambió la luz y se iluminó con rojo y verde. El aspecto de la comida cambió totalmente, la carne se tornó gris, la ensalada azul, al apio rosa brillante, el pescado carmesí.
Los comensales dejaron de hablar, algunos permanecieron en silencio, y otros comenzaron a sentir náuseas.
Esta disciplina fue aplicada por los orientales basándose en dos polos energéticos, el Yin (+) y el Yang (-) y también por los hindúes, relacionándola con los chacras o puntos energéticos.
Los colores se dividen en CALIDOS y FRÍOS. Entre los primeros podemos nombrar al ROJO, AMARILLO y NARANJA, considerados estimulantes. Los colores fríos, que poseen un efecto calmante, se encuentran en el AZUL, ÍNDIGO y VIOLETA. El VERDE, si bien es frío, se puede combinar tanto en los fríos como con los cálidos.
IMPORTANTE: Los 7 colores del arco iris son: ROJO, VERDE, AZUL TURQUÍ, AMARILLO, NARANJA, VIOLETA y AZUL.
AMARILLO
Este color es el mejor remedio de simpatía para curar enfermedades intestinales. En particular, casi todas las enfermedades crónicas provienen de la falta de color amarillo.
Actúa como reparador nervioso y estimulador del metabolismo, también como serenador psíquico. La luz amarilla elimina la fatiga y la somnolencia, es estimulante, energetizante, sedante nervioso, liberador de tensiones, proporcionando equilibrio.
Influye favorablemente sobre el páncreas, el bazo, y la zona del plexo solar. Generalmente la carencia de las vibraciones de este color es a raíz de la insuficiencia de ácido clorhídrico, que “podría” provocar úlcera del duodeno.
El funcionamiento del páncreas se activa con color amarillo, porque la secreción insuficiente de esta glándula origina la diabetes.
Muy bueno en las terapias de enfermedades nerviosas, parálisis, cálculos en el higado y riñones. (Litiasis biliar o renal)
Agua: 3 dosis diarias durante 2 meses.
NARANJA
Este color ayuda a los procesos digestivos, da claridad mental (como el amarillo) y mucha vitalidad. Es reparador de las dolencias pulmonares y estimula – como todos los colores – el funcionamiento glandular. Tiene efecto térmico, es energizante y un buen estimulante de la circulación.
Es muy bueno durante la ingestión de los alimentos, pues facilita el metabolismo, o sea el proceso fisiológico por el que se aprovechan el oxígeno y los nutrientes, es decir, la transformación de los alimentos en energía. Los alimentos, al liberar su energía durante el proceso de transformación (metabolismo), permiten las distintas funciones orgánicas.
El color naranja es muy bueno para el asma (luz de color, agua de color, pañuelo o una ropa).
Es aconsejable para el comedor, la cocina, el cuarto de los niños, ideal para los cuartos de juegos.
La luz, al ser estimulante, fomenta el movimiento y puede ser utilizada para avivar la actitud letárgica.
ROJO
El rojo es un gran activador nervioso, contribuye a superar estados de tristeza, melancolía y depresión. Tiene un efecto vasodilatador, estimula la circulación sanguínea u ocular e infunde gran vitalidad.
En Cromoterapia se lo utiliza para quemaduras, falta de glóbulos rojos, parálisis parcial y total, favorecer la función sexual, resfriados – si no hay fiebre -, melancolía, debilidad física.
El agua irradiada se utiliza en casos de mala circulación; su aplicación debe hacerse con mucha moderación, en pequeñas dosis y no más de tres veces por día, no pasando de medio vaso por aplicación. Es conveniente alternar una dosis de rojo con dos de amarillo. En su estado puro puede ser utilizado para estimular las glándulas sexuales y aumentar las defensas psíquicas contra ataque de terceros.
El color rojo está contraindicado para los siguientes casos: Fiebre, hipertensión, personas emocionalmente perturbadas, inflamación del nervio, personas de tez rojiza o de cabello rojizo.
VERDE
Este color es analgésico y actúa como equilibrador, tranquilizador, sedante en las inflamaciones y quemaduras. Ayuda a acentuar la buena voluntad y estimula la confianza. Es sedante nervioso, relajante, tonificante muscular y expresa ternura; en contacto con el color verde se obtiene beneficios para la vida afectiva, sobre todo en los casos en que sea atormentada.
Es el color de renacimiento y fecundidad, por lo tanto debe ser utilizado cuidadosamente, ya que su uso indebido podría causar palpitaciones de corazón, pues actúa en la zona del plexo cardíaco.
Es un buen color para inconvenientes de concentración, pero hay que tener cuidado de irradiar en gente muy joven, porque se corre riesgo de retardar la presentación de la pubertad. Los colores producen efectos físicos y psíquicos, porque son portadores de energía y fuerzas vitales de distintos efectos.
El verde oscuro se puede aplicar en el pecho, pulmones y los brazos. El verde claro sobre el estómago, influyendo sobre las glándulas secretoras de jugo gástrico.
AZUL
El azul es el color de la intuición y de las facultades superiores, es un color espiritual, sinónimo de paz. Se utiliza para significar lealtad y fidelidad.
En el tratamiento de úlceras y heridas, la luz y agua azul cicatrizan en forma elástica, flexible y resistente. Es recomendable en las perturbaciones nerviosas, aún cuando sean de índole hereditaria. Actúa en caso de excitación nerviosa, en el insomnio, en las perturbaciones psíquicas y en los estados de angustia, produciendo efectos de relajación, tranquilidad y armonía. Es antiinflamatorio y moderador de la fiebre.
El agua de color alivia las irritaciones intestinales producidas por una alimentación inadecuada.
El azul es el más curativote todos los colores. Es astringente, antiséptico, antiinflamatorio, así como relajante. Se usa también con otros colores para reforzar o combinar sus propiedades. Es la luz de la paz, regula el desarrollo armonioso del cuerpo. Es el color de la meditatación.
En Cromoterapia, se utiliza el azul para la ictericia congénita del recién nacido (la bilirrubina se desintegra bajo las radiaciones de la luz azul), para cicatrizar heridas, es vasodilatador, promociona el crecimiento, reduce la excitación nerviosa, para la calvicie, miopía, cataratas, laringitis, vómitos, diarrea, dentición de los niños, paperas, fiebres, viruela, sarampión, varicela.
El agua celeste es de acción astringente, ideal para combatir fiebres, dolores e inflamaciones (en especial las irritaciones intestinales); el agua azul púrpura (contiene algo de rojo) se emplea para los problemas bronquiales de los ancianos, ya que ayuda a la digestión y estreñimiento (flemas).
Para laringitis beber medio vaso de agua solarizada cada media hora, haciendo gárgaras con el otro medio vaso de agua, o baños de luz sobre el cuello.
El azul está contraindicado en: resfríos, gota, hipertensión, parálisis, reumatismo crónico, taquicardia.
ÍNDIGO
Es un color que surge de la mezcla del azul y el violeta. Es el color de lo profundo, es el agente liberador y purificador mental, que controla las corrientes psíquicas de nuestros cuerpos sutiles. Espiritualmente, es el rayo de la vibración del Espíritu Santo, el cual manifiesta su gran valor al sanar la obsesión. Tiene la capacidad de engrandecer el entendimiento.
Sus vibraciones son calmantes para el aparato respiratorio, circulación arterial, neumonía, sordera, hipertiroidismo, locura, problemas pulmonares, enfermedades nasales y del oído, amigdalitis.
El agua solarizada en las hemorragias nasales conjuntamente con luz índigo; en cataratas también con luz y gafas transparentes de color índigo.
Si una persona proyecta mentalmente el color índigo, esa vibración podría socorrer a niños heridos, personas accidentadas en la calle, en desastres, o sea, en todo aquello en que existiera la presencia de sangre.
VIOLETA
Es un color místico y se origina de la mezcla del azul con el rojo.
Su aplicación mejora el estado de secreción de los órganos y los líquidos de la columna vertebral. Los rayos ultravioleta y las ondas cortas se aplican con resultados muy positivos en la cura de numerosas dolencias.
En la China se aplica el color violeta a los enfermos que padecen de epilepsia, complementando con masajes al gran simpático. Actúa en forma suave y muy sutilmente, y se recomienda en los estados de excitación nerviosa; es favorable sobre la linfa y el bazo.
Influye sobre la psiquis humana, tranquiliza el hipotálamo (centro de comando del sistema glandular y parte de un núcleo+). Desarrolla un pensamiento interior y es muy bueno para meditar; tiene una fuerte relación con la mentalidad humana. Ideal para instaurar equilibrio, porque el color o la luz crea paz y tranquilidad, permitiendo contrarrestar el insomnio.
En este color encontramos dos mundos: el relajante y el estimulante.
De manera especial, es el color de un equilibrio consciente; representa divinidad, pero también estabilidad. Restaura el ritmo y el sentido de la belleza de la vida. Actúa sobre la glándula pineal, la más importante de las glándulas endocrinas y responsable de convertir las energías invisibles en visibles, alimentando la parte espiritual.
El agua irradiada estimula la circulación sanguínea y puede solucionar distintos tipos de parálisis, la epilepsia (uso de cortinas violetas en la habitación del paciente).
BLANCO
Es el color de la luz solar no descompuesta en los colores del espectro. Es el color que significa la pureza y la bondad.
Espiritualmente es la radiación divina del padre del Cosmos, es la luz de la conciencia crística, el poder supremo, de la pureza, de la perfección, el poder curativo original. Aísla contra toda agresión.
Estimula el campo bioplasmático; se la utiliza en zonas donde surgen dudas sobre el color a emplear, en las enfermedades de los bebés.
Puede usarse el agua irradiada; Reichenbach probó por medio de experimentos sobre personas delicadas, el gran poder de la luz solar blanca.
NEGRO
Es el color que denota el mal, el miedo, la superstición y la destrucción. Se lo relaciona con la noche y la oscuridad.
No tiene aplicación en Cromoterapia.
GRIS
Para algunos es considerado un color neutro, para otros el más negativo de los colores.
Es el color de la autonegación, de la evasión, del no compromiso, de la debilidad, de la mentira y de la irresponsabilidad.
En algunas personas el color gris le sirve de antídoto, sobre todo en casos de dualidades y de excitación nerviosa. Es entonces que este color “podría” aplicarse, pero se debe estar muy seguro y sobre todo investigar profundamente se su uso es conveniente.
MAGENTA
Es una mezcla del rojo y violeta, sumamente espiritual y produce un aspecto humanizador. Cuando la presión de la vida diaria suscita ira y la preocupación invade nuestro interior con un sentimiento de rabia, este color nos libera de esta actitud.
De acuerdo con las antiguas tradiciones de Oriente y Occidente, “se cree” que todos los seres tienen un campo de vibración que se condensa mediante la gama del espectro y de las escalas del sonido.
Al sentirnos contentos por haber logrado un equilibrio entre la psiquis y el estado mental-emocional, este color provoca un bello sentimiento de plenitud.
Este color “arrastra” a la persona a la consciencia espiritual. Su uso debe ser bien controlado, es especial para casos de transmutación (convertir) lugares densos al campo espiritual.
Va muy bien para todas las personas, pero muy especialmente para mayores o maduras.
CASTAÑO O MARRÓN
Se forma mezclando naranja y violeta.
Significa compromiso, sacrificio, muerte para hacerse materia. Es el color de la integración y de la entrega.
En el aura, los marrones grisáceos corresponden a un ser egoísta; marrones rojizos o marrón herrumbre, nos da la presencia de un avaro; los marrones verdosos, con algo de escarlata, nos indica un estado de celos; un marrón plomizo marca un estado depresivo.
Los castaños o marrones no se utilizan para los tratamientos de la salud.
TURQUESA
Es un color frío, refrescante, con apariencia matinal; calma y sosiega, en especial cuando hay presión alta. Muy bueno para las alteraciones nerviosas, es refrigerante, recomendable para el sistema nervioso coma así también en caso de inflamaciones. Ayuda en los casos de problemas cutáneos, sobre todo cuando hay eczemas.
Actúa sobre la glándula tiroides.
NOTA: Cuando hay eczemas, además del color turquesa, hay que practicar una dieta desintoxicante, hecha sobre jugosa de frutas y verduras, en especial zanahorias, remolachas y rábanos.
Tomar por la mañana, en ayunas el jugo de un limón. Es recomendable el consumo de lecitina, polen y levadura de cerveza en comprimido. Evitar el huevo, quesos grasos, grasas animales. Azúcares, sal y pan.
Si al aplicar la luz, produce picazón, poner una pomada hecha sobre la base de polvo de arcilla y germen de trigo.
LUZ, COLOR E ILUMINACIÓN
LUZ Y COLOR
Desde tiempos inmemoriales, tanto la luz como su degradación – el color en todos sus matices – han tenido una gran influencia en las actividades de los seres humanos. Las pinturas policromadas del arte rupestre y la variopinta coloración de maquillajes, tejidos o viviendas, empleadas desde los pueblos más primitivos hasta nuestros días, reflejan la importancia que damos a los colores y los muchos mensajes evidentes o subliminales que encierran.
En la comunicación no verbal, cotidiana, empleamos los colores como símbolos significativos que llegan a convertirse en normas de obligado cumplimiento: el rojo en las señales de prohibición o el azul en las de recomendación, que regulan el tráfico rodado, los familiares semáforos, de cuyas luces de colores todos reconocemos el significado. Estos serían los mejores ejemplos de lo que supone el color como imagen mental de orden implícita.
Existen aspectos más recónditos o inexplicables de los efectos del color sobre nuestra mente. Como ejemplo de ello podríamos citar la experiencia realizada por una serie de técnicos publicitarios especialistas en marketing. En dicha experiencia se repartieron a un determinado número de mujeres tres frascos de detergente cuya textura y composición eran en apariencia diferentes. De hecho, la única diferencia residía en los colores del envase. La composición química del detergente era idéntica en los tres paquetes.
En uno de los envases predominaban los colores amarillos, en otro los azules y en el tercero una mezcla cromática de azules, amarillos, verdes y rojos. Tras usar los detergentes, las mujeres rellenaban un formulario, en el que se les pedía que indicasen los resultados, la calidad y las prestaciones de cada uno de los productos probados.
Por sorprendente y paradójico que resulte, la mayoría de las usuarias de los detergentes probados indicaron que el contenido del paquete amarillo era demasiado fuerte, hasta el punto de que llegaba a “desgastar o quemar la ropa”. Señalaron también que el de la caja donde predominaban los azules resultaba muy flojo, y “dejaba la ropa sucia”. Casi todas concluyeron que el mejor detergente era el contenido en el envase multicolor. ¿Han observado Uds. los colores de los frascos de detergente? ¿Cómo explicar la influencia que puede ejercer el color del envase sobre el poder limpiador de un detergente?
Es probable que todo esté en nuestro cerebro, en esa particular forma que tenemos de procesar la realidad a través de una serie de imágenes codificadas en las que la luz y el color poseen un lenguaje complejísimo, pero capaz de crear efectos insospechados, que escapan a toda lógica.
Será fácil comprender que no resulta anodino el color con el que decoremos nuestras paredes, el de las telas, moquetas, cortinas o incluso el color de los vestidos que habitualmente usamos.
Pasamos demasiadas horas expuestos a esos tonos que, de no estar bien elegidos, pueden convertirse en agresivos o deprimentes. (Ante cualquier inseguridad con respecto a qué color nos conviene utilizar para cierta cosa o evento, podemos emplear la radiestesia y consultar a nuestro péndulo, el cual nos dará la respuesta correcta, aunque a lo mejor no es la que esperábamos.)
La luz blanca contiene todas las tonalidades y se descompone en ellas al atravesar un prisma de cristal – todos lo aprendimos en la escuela -, lo mismo que el negro resulta de la absorción de todas las frecuencias de color. De hecho, cuando vemos un objeto de color rojo, es porque absorbe todas las frecuencias de color excepto las equivalentes al rojo, que son reflejadas y llegan a nuestras retinas, donde los conos y bastoncillos las descomponen en señales eléctricas y se recomponen en el cerebro con las características específicas de lo visualizado.
Lo que quizá no sepamos es que si nuestro cerebro recibe demasiadas señales de un color determinado – rojo, por ejemplo – se verá obligado a fabricar el complementario – en este caso el verde – para mantener un equilibrio interno y no sufrir el estrés de la sobreestimulación.
¿Alguien se ha preguntado por qué son verdes las batas de los cirujanos o los paños que colocan alrededor del campo operatorio? Resulta evidente, tras lo expuesto, que es verde les relaja, y los médicos pueden trabajar más tiempo sin sentir excesiva fatiga mental.
Pero ¿qué ocurre con quien permanece cuatro horas seguidas frente a la pantalla de un ordenador, en la que predominan los colores verde o naranja? Se ha comprobado que colocando objetos de colores complementarios alrededor o sobre la pantalla se reducen los niveles de fatiga ocular y mental.
SÍNTESIS DE LAS PROPIEDADES CURATIVAS DE LOS COLORES
ROJO – Antianémico, estimula el hígado, estimulante sensorial, vejiga, favorece la hemoglobina.
NARANJA – Estimulante respiratorio, antiespasmódico, antirraquítico, carminativo, emético, galactogogo.
AMARILLO – Estimulante motor, asimilación, digestivo, tónico nervioso, colagogo, antihelmíntico.
LIMÓN – Estimulante cerebral, laxante, expectorante, remineralizante.
VERDE – Desintoxicante, antiséptico, bactericida, favorece la musculatura, estimula la pituitaria.
TURQUESA – Depresor cerebral, estimulante de la piel, ácido, tónico, estados agudos.
AZUL – Febrífugo, estimula la vitalidad, antieccemático, calma las irritaciones.
ÍNDIGO – Estimulante de la paratiroides, depresor tiroidal y respiratorio, astringente, sedante, antidolor, hemostático.
VIOLETA – Aumenta los leucocitos, estimula el bazo, calmante general, depresor cardíaco y linfático.
PÚRPURA – Estimulante de las venas, vasodilatador, hipnótico, analgésico, depresor renal, antipalúdico.
MAGENTA – Estimulante cardíaco, diurético, armoniza las emociones.
ESCARLATA – Afrodisíaco, estimula los riñones, vasoconstrictor, emenagogo, estimulante arterial.
El índigo o los azules relajan a las personas nerviosas, y los amarillos son regeneradores celulares y estimulantes mentales.
EL COLOR EN LA VIVIENDA
Todo nos habla de la importancia del color en nuestros ambientes cotidianos.
La dificultad estriba en la elección correcta de cada tono y color, en función del espacio y la utilidad requerida.
Podrá contribuirse a que el lugar destinado a comidas cumpla mejor su función pintándolo de rojo o naranja, pues se ha observado que estimulan los jugos gástricos y el apetito. ¿Se han fijado en los colores de las hamburgueserías de moda o de los restaurantes chinos?
Los tonos pastel, azules y verdes, sedan y relajan; serían idóneos para dormitorios o lugares de tranquilidad y reposo.
Los amarillos estimulan la actividad mental y quizá sean adecuados para lugares de estudio.
Pero la polarización que ejerce un solo tono, sobre todo si es intenso, resultará agresiva o desequilibradota a largo plazo. De ahí la necesidad de complementar los tonos de luz incidente y de la reflejada, para que al sumarlos, nos den siempre el blanco. El blanco es considerado un color neutro, pues contiene o refleja todas las frecuencias cromáticas, sin polarizarnos demasiado en un sentido concreto.
Habrá que pensar en el efecto terapéutico: los naranjas y los rojos dan vitalidad y estimulan a las personas apáticas o carentes de apetito, al tiempo que ejercen un efecto antivírico y estimulante del sistema inmunológico. Bombillas rojas y telas del mismo color han sido ampliamente usadas por todas las culturas para tratar el sarampión u otras enfermedades víricas.
RESPUESTAS FISIOLÓGICAS AL COLOR
Las respuestas de nuestro organismo a la luz, el color y los diferentes tonos cromáticos van más allá de lo puramente subjetivo.
En las pruebas llevadas a cabo en los laboratorios de luz de las firmas Philips y Mazda, se observó que en personas que permanecían con los ojos vendados en el interior de un recinto, en el que se cambiaban los colores de las paredes, variaba la temperatura corporal externa: subía con los tonos cálidos (rojo, naranja, amarillo) y descendía con los colores fríos (azul, índigo, violeta, verde).
La respuesta neuromuscular y la resistencia a la presión de ciertos músculos también ofrece información interesante desde el punto de vista de la incidencia de la luz y el color en las constantes biológicas: una persona a quien se le colocan gafas con cristal verde oscuro, pierde hasta el 12% de tensión muscular, y un 8% cuando se trata del color marrón. Tan sólo los cristales ligeramente ahumados no inciden directamente en los tests realizados.
Los seres vivos nos hemos adaptados a unas condiciones de luz y color que abarcan una amplia gama de frecuencias cromáticas e intensidades lumínicas. Cualquier polarización inducirá respuestas específicas que deberán estudiarse de forma individual y personalizada, (mediante la ayuda de la radiestesia), a fin de aprovechar sus posibles efectos benéficos o evitar disfunciones o trastornos que, por el hecho de ser sutiles, no deben despreciarse.
PLANTAS QUE PURIFICAN EL AIRE
CONTAMINANTE: Formaldehído.
FUENTES: Aislantes; contrachapado, ropa, moquetas, muebles, artículos de papel, limpiadores domésticos.
RIESGOS PARA LA SALUD: Dolores de cabeza, irritación de ojos y/o vías respiratorias; asma (exposición prolongada); cáncer de garganta (raro).
SOLUCIONES: Filodendro; Photo variegado; Planta del maíz; Crisantemo.
CONTAMINANTE: Benceno.
FUENTES: Humo de tabaco, gasolina, fibras sintéticas; plásticos, tintas, aceites, detergentes, caucho.
RIESGO PARA LA SALUD: Irritación de piel y ojos; dolor de cabeza; pérdida de apetito, somnolencia; leucemia y enfermedades de la sangre.
SOLUCIONES: Hiedra inglesa; Crisantemo; Gerbera; Lirio.
CONTAMINANTE: Tricloroetileno.
FUENTES: Tinta; tintes/pintura; barnices; lacas; adhesivos
RIESGOS PARA LA SALUD: Cáncer de hígado.
SOLUCIONES: Gerbera; Crisantemo, Lirio.

Autora: Alexiis

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