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lunes, 15 de agosto de 2011

Curso de Metafísica - Clase 24 - El cuerpo mental.

El cuerpo mental consciente nos comunica con el exterior, produce los razonamientos lógicos y durante los momentos de vigilia nos hace reflexionar, tanto sobre lo divino como sobre lo humano. En Él se encuentra el Libre Albedrío, dispositivo sutil que manejamos a la hora de tomar decisiones. A Él afluyen los impulsos provenientes del subconsciente en forma de Voz de la Experiencia, y VOZ DE LA CONCIENCIA, aunque las trabas y filtros que os han puesto en medio, tanto la educación como las normas sociales entre otros, hagan que, en ocasiones, os cueste escuchar esas voces.
El hombre, que tiene la capacidad de elegir entre el bien y el mal, debe ir paulatinamente ampliando esa conciencia. Deberá ser consciente de cuáles son los mecanismos de funcionamiento del Universo creado, cuál es su estructura material, las energías que lo movilizan y vitalizan, cuál es su papel como parte del mecanismo cósmico y la razón por la que nace y muere una y mil veces.
Sólo ampliando el consciente podrá descubrirse a sí mismo como ente físico, mental y espiritual y, por consiguiente, su capacidad de decisión se verá ampliada, pues en lugar de utilizar media docena de parámetros, como es habitual entre vosotros, llegará a manejar prácticamente todos. En ese momento, sus decisiones habrán trascendido de los conceptos Bien y Mal, es decir, serán siempre acertadas. En ese momento, también, habrá superado la necesidad de reencarnarse, puesto que ya no tendrá que volver a nacer para corregir errores.
El consciente es la herramienta que el Padre Cosmos nos ha dado; los "talentos" de la parábola del Maestro Jesús, Aquél que la desarrolla tendrá, con cada nueva existencia, más y mejores oportunidades para evolucionar. Por el contrario, aquél que la entierre, aquél que por miedo no tome decisiones, que se conforme con lo que sabe, haciendo caso a ese refrán tan vuestro "más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer", ése estará haciendo fracasar su proyecto de vida, porque la vida es una escuela a la que se viene a aprender y sólo se aprende probando, ejercitando el Libre Albedrío y poniendo en marcha el motor de la curiosidad, que es el que hace avanzar a los hombres de cualquier lugar del Universo. En definitiva, haciendo trabajar a ese cuerpo mental, tan reprobado por las filosofías pasivas, que es el consciente.
CONSCIENTE
La ubicación de la energía mental conscientes sobre el cerebro se encuentra situada en la parte frontal e izquierda del mismo. Esto significa que las neuronas situadas en esas áreas están especializadas en la interrelación de parámetros diversos a partir de los cuales obtener una síntesis, lo que comúnmente se conoce como reflexión.
La energía que conforma el inconsciente es la que regula todo el funcionamiento biológico del organismo, desde el crecimiento del cabella hasta la más ínfima de sus funciones, permitiendo el desarrollo automático de muchos procesos, como la respiración, los latidos del corazón, los parpadeos, la producción de hormonas y diferentes sustancias químicas, la digestión, etc., etc.
No obstante, la acción de este cuerpo mental puede verse interferida por el consciente. Hay algunos terrestres que, con entrenamiento, consiguen reducir los latidos del corazón hasta límites cercanos a la muerte clínica. Sin embargo, hay otras formas más burdas de interferir, por ejemplo cuando fumáis, bebéis alcohol, os drogáis o simplemente cuando no atendéis a la higiene personal.
Cada célula del organismo lleva impresa en su código genético la orden de supervivencia que emana directamente de la Fuente. Así pues, el inconsciente tiene como misión que esa orden se cumpla. Para ello, siempre está preparado para responder a las agresiones que provienen del exterior y del interior. Del exterior, por cuanto lleva incorporado el sistema de reflejos, que le permite generar las sustancias químicas necesarias para que el cuerpo se encuentre en disposición de repeler la agresión: los músculos se tensan, las pupilas se dilatan, el corazón late más rápidamente, enviando más oxígeno y glucosa a los músculos, las glándulas suprarrenales generan adrenalina para mantener la tensión, el cerebro interrelaciona todas sus áreas para obtener la información necesaria… Sólo el miedo provoca el colapso de estas acciones. El miedo es el resultado del desconocimiento, por tanto de un proceso derivado del consciente.
Cualquier alteración psicológica tiene su repercusión correspondiente en el organismo, bien en forma de dolores de cabeza, nerviosismo, stress, úlceras gástricas, infartos de miocardio… Con ello quiero decir que los causantes de nuestros males físicos somos exclusivamente nosotros y, por el contrario, la buena salud, la armonía física, el rechazo a los contagios y el aspecto saludable, son síntomas de unos desequilibrados procesos mentales.
La energía mental del inconsciente se sitúa, a nivel físico, en la parte occipital del cerebro, en el cerebelo. Desde ahí se controla todo el funcionamiento biológico a través del Sistema Nervioso Central y Periférico.
El cuerpo físico es el cuerpo mental de más alta vibración después de la conciencia. Es el eje alrededor del cual gira la personalidad del hombre. El centro neurálgico donde se generan las emociones, los sentimientos y las pasiones, además de ser un núcleo de información fundamental para la toma de decisiones a través del Libre Albedrío.
La amplitud de este cuerpo mental es enorme. Ni la psiquiatría, ni la psicología de vuestro planeta han podido establecer cuales son los límites, ni mucho menos sus potencialidades. Sin embargo, algunas teorías afirmas que el subconsciente es el punto de conexión que el hombre tiene con los seres que generan la energía mental, de la misma manera que la conciencia es la conexión con el plano espiritual.
Al subconsciente aflora la información personal existente en el archivo akáshico. En este archivo se encuentran depositadas las experiencias vividas en anteriores existencias. En vuestro nivel evolutivo os llegan en forma de sensaciones cuando tenéis que tomar alguna decisión. Esas sensaciones, unidas a la memoria de las experiencias de la vida actual, es lo que conforma la voz de la experiencia.
Así pues, el Libre Albedrío se ve auxiliado por dos tipos de información: la Voz de la Conciencia y la Voz de la Experiencia, como ya os dije al hablar del cuerpo mental consciente.
Además de la información personal, el archivo akáshico posee información sobre la historia y la evolución, no sólo de la Tierra y sus habitantes, sino también de vuestro sistema solar, de la galaxia y, posiblemente de todo el Universo creado.
La energía del subconsciente se localiza en la parte derecha y occipital del cerebro. Esto quiere decir que las neuronas situadas en esos lugares se ven influidas por esta energía, lo que de alguna forma las convierte en neuronas especializadas en información de índole superior.
Para que este cuerpo mental cumpla su función de información, además de los datos que le aporta la conciencia y los que Él mismo genera como voz de la experiencia, necesita el suministro de los que provienen del mundo exterior a través de los sentidos. También necesita el aporte de las reflexiones que generamos a nivel consciente.
Al ser el cuerpo mental de más alta vibración, necesita de dispositivos que permitan que su información llegue a los demás cuerpos mentales. Estos dispositivos energéticos realizan su función a modo de válvulas de entrada y salida de información. Me estoy refiriendo a dos glándulas que se encuentran situadas en el centro del cerebro: la pineal o epífisis y la pituitaria o hipófisis.
La glándula pituitaria funcionaría como un amplificador de energía, convirtiendo la energía mental que generan el consciente y el inconsciente en energía de más alta vibración, como la que genera el subconsciente. Por el contrario, la glándula pineal funcionaría como un reductor energético, convirtiendo la energía que dimana del subconsciente en otra de menor vibración, que pueda ser captada por el consciente y el inconsciente.
Los procesos mediante los cuales se producen estos intercambios energéticos son complejos, pero al mismo tiempo rapidísimos. El punto central de recepción y distribución de energías se encuentra situado entre el tálamo y el hipotálamo, verdadero crisol alquímico que, trasladado a una concepción esotérica, podríamos identificar como el tan buscado por vosotros SANTO GRIAL, no tan solo por su forma, sino porque en Él tienen lugar transmutaciones que convierten energías de baja vibración en otras de alta vibración. Tal vez, fuera esto lo que quiso simbolizar Jesús en la última cena. Quizás con este gesto quiso transmitiros la idea del proceso que llevaría al hombre al encuentro con Dios.
Por último, en relación con este cuerpo mental, os diré que es el generador de los impulsos creativos del hombre. El que nos mueve a realizar empresas que la lógica no parece compartir en ocasiones. Es el gran desconocido, nuestro "Otro Yo", aquél que os hace comportaros, en ocasiones, tal cual sois, lejos de los convencionalismos sociales y de tantas y tantas trabas como diariamente ponéis a vuestra verdadera personalidad.
* * * * *
EL CUERPO ASTRAL
El cuerpo astral está subdividido en 7 partes o capas, representadas por bandas energéticas de diferente color y vibración que envuelven al cuerpo físico, regulando, cada una de ellas, una función del cuerpo humano.
La conexión entre el cuerpo astral y el físico se realiza a través de unos centros energéticos llamados chakras. Son 7 y se podría decir que son los botones que unen la prenda con sus ojales, que son las capas. El principal es el que está situado en el plexo solar, bajo el esternón. Su función es captar y repetir energía vital a otros distribuidores secundarios, otros seis chakras situados en puntos estratégicos de nuestro cuerpo y conectados, a su vez, a seis glándulas principales encargadas de verter, al torrente sanguíneo, complejos compuestos químicos, como las hormonas, para autorregular nuestro cuerpo y para producir reacciones, tanto físicos como emocionales.
Muy próxima a la piel, se puede apreciar una línea de color azul violáceo, producida por el calor desprendido por el cuerpo y que no pertenece a la energía astral.
De menor a mayor vibración, las bandas energéticas o capas que componen el cuerpo astral son las siguientes:
CAPA 1. La más densa. Es conocida, por algunas religiones y filosofías, como DOBLE ETÉRICO porque representa un doble energético exacto al cuerpo físico, con el que tiene una gran afinidad vibratoria. Es de color amarillo y, puesto que su nivel vibratorio está muy próximo a la materia, puede ser visible para determinadas personas que posean un poco de sensibilidad y entrenamiento. Su función es regular la constitución ósea, muscular y epitelial, incluidas las partes profundas de la piel. Sirve de protección ante una agresión externa, adecuándose al medio exterior.
Esta primera capa es más fácil de detectar alrededor de la cabeza, por ser la parte del cuerpo donde se encuentra el cerebro, máximo consumidor y transformador de la energía vital.
La conexión con el físico se realiza en la NUCA. La glándula correspondiente es la TIROIDES.
CAPA 2. Es la encargada de regular el sistema circulatorio y la formación de anticuerpos. Es de color rojo-anaranjado. El proceso de circulación está muy relacionado con el aporte de oxígeno (función del aparato respiratorio)
La conexión se establece en el COMIENZO SUPERIOR DEL ESTERNÓN. glándula correspondiente TIMO.
CAPA 3. Esta capa regula la aportación de oxigeno a la sangre. Es de color azul y se encarga de controlar energéticamente todos los procesos del sistema respiratorio.
Conexión en la GARGANTA. Glándulas correspondientes TIROIDES
CAPA 4. Se encarga de regular todo el sistema nervioso. Es de color verde y controla el funcionamiento de todas las funciones anteriores.
Conexión en el PUBIS. Glándulas correspondientes GÓNADAS
CAPA 5. Regula los procesos mentales, ya sean conscientes, inconscientes o subconscientes, permitiendo la entrada de energía mental a todos los órganos del sistema encefálico. Aporta el tipo de energía específica para que se produzcan todos los procesos físicos anteriores, del modo más racional posible. Aunque en su origen fue de color rojo adquiere enseguida el color rosa, gracias a la proximidad de la capa 7 (de color blanco) por la que se ve influenciada.
Conexión en el ENTRECEJO. Glándula correspondiente PITUITARIA o HIPÓFISIS
CAPA 6. Es la capa que refleja las manifestaciones de la PERSONALIDAD EXTERNA del hombre. Es de color variable según las tendencias de la persona y se beneficia o perjudica con la actuación de las otras capas, aclarándose u oscureciéndose. Está estrechamente relacionada con los procesos mentales regulados por la capa 5, sobre todo por el CONSCIENTE, donde radica el Libre Albedrío, mecanismo sutil que permite la toma de decisiones y por tanto marcar la tendencia espiritual.
El objetivo de esta capa es ir aproximando su color al blanco de la capa 7, situada al lado para servirle de referencia.
Conexión en el CENTRO DE LA FRENTE. Glándula correspondiente, PINEAL o EPÍFISIS
CAPA 7. Es de color blanco. Representa la capa más alta de vibración. Su función es la de regular la conexión de todo el SER INTEGRAL con la FUENTE o YO INTERNO. Sirve de referencia a las demás capas. Está íntimamente relacionada con la CONCIENCIA o portavoz del ESPÍRITU.
La conexión de esta capa con el cuerpo físico se localiza en el PLEXO SOLAR. No tiene correspondencia glandular.
A través del plexo solar se recarga también energía cósmica: es la energía que lleva incorporado el mensaje del Cosmos. Penetra, indefectiblemente, por el plexo solar y sólo se impide su entrada cuando se reniega de la vida o de lo que la vida nos depara, para volver a entrar cuando el estado anímico, astral y físico están normalizados.
Lo que se recibe como energía astral es una parte de los seres de la 5ta. dimensión, es decir, tiene un cierto grado de inteligencia.
Las formas circulares situadas sobre el plexo solar poseen la característica de concentrar con más intensidad y si, además, tienen grabada una espiral, la intensidad aumenta.
El chakra del plexo, solar durante el día, gira en sentido contrario a las agujas del reloj, y tiene un color rosáceo. Por la noche, a partir de las 7 de la tarde (hora solar), gira en el otro sentido y es de color blanco azulado.
Si una persona duerme de día no recargará más que una pequeña parte y no precisamente por el plexo solar, sino por los otros chakras, que influyen sobre las glándulas con las que se conexionan; de ahí a la irritabilidad que normalmente siente al despertar.
Estar en vigilia durante la noche reduce al 15% la carga de energía cósmica pura. Este chakra principal tiene dos momentos de máxima aceleración: la 1 del mediodía y la 1 de la madrugada, hora solar. Es en esos momentos cuando se producen alteraciones en el cuerpo físico en el sentido de caída del tono vital y el chakra intenta compensarlo. El cuerpo en esos dos momentos sufre una bajada de tensión producida por la disminución de azúcar en sangre.
En el astral se manifiestan también los cuatro grandes planos de existencia, planos energéticos, que están todos estrechamente relacionados, conexionados unos con otros, por dependencias vibratorias.
Así las capas 1, 2, 3 y 4 corresponderían al nivel FÍSICO, puesto que realizan funciones relacionadas con los procesos físicos fundamentalmente.
La capa 5 formaría parte del nivel MENTAL, como reguladora de los procesos mentales.
La capa 6, pertenecería al nivel ASTRAL, ya que tiene preponderancia sobre las cinco primeras, al estar todas ellas subordinadas a la personalidad del individuo.
La capa 7 se encontraría en el nivel ESPIRITUAL.
Reduciendo la vibración de cada capa, se oiría un sonido que correspondería a una nota musical. Por ejemplo, la banda amarilla correspondería a la nota DO, la anaranjada RE, la azul FA, la verde MI, la rosa SOL, la banda de color base SI y la séptima capa o banda blanca LA. Esta nota es la referencia para afinar las demás, por eso está asignada a la capa más alta de vibración.
Vulgarmente, se conoce como aura a las capas 1 ó 2, o a las dos juntas, dependiendo de la potencia visualizadora pero, en realidad aura es o son las 6 primeras capas.
El astral está formado por varios componentes. Por un lado, la energía vital, de alta vibración, que proviene del Sol y, por otro, la unión de cuatro gases nobles: kriptón, helio, xenón y argón, dando como resultado una energía sutil portadora de vida biológica, capaz de viajar por ambos mundos, el energético y el material, con toda facilidad.
La energía vital sublima los gases nobles elevándolos de vibración y, al mismo tiempo, éstos reducen la tasa vibratoria de la energía para poder ser asimilada por el cuerpo físico y posteriormente, ser transportada a través del sistema nervioso.
Aparte de los chakras principales, hay otros muchos repartidos a lo largo del cuerpo energético y que son como los cambios de agujas de las vías férreas. Los llamados meridianos serían las vías por donde discurre la energía.
Evidentemente, hay una conexión bioenergética entre cada chakra, pero todos tienen como referencia al chacra del plexo solar.
Las bandas o capa de colores, que forman el cuerpo astral, están formadas por haces de electrones o iones de los gases nobles, que forman "cuerdas" energéticas, a modo de cables de conexión que, para vitalizar al organismo, se dividen como lo harían los hilos de cobre.
Estos filamentos son conocidos de antiguo por las tradiciones orientales de vuestro planeta y se llaman NADIS.
Por otra parte, la conexión entre los diferentes chakras principales forma una doble espiral, es el llamado caduceo médico o kundalini por los orientales, aunque su funcionamiento, a nivel físico, está estrechamente relacionado con el sistema nervioso que, por su carácter bioeléctrico, tiene una relación armónica y vibratoria.
Los nadis se dirigen a sus objetivos a través de los meridianos y forman haces más densos en las conexiones glandulares.
El cerebro, el cerebelo y la médula espinal tienen una gran concentración de energía. El cerebro en concreto, está metido dentro de una tupida red energética, por eso es lo que mejor se percibe en la fotografía Kirlian (Parece ser que en algunas fotografías hechas a semillas con cámara Kirlian, no aparece la forma energética correspondiente a la semilla, sino a la planta ya desarrollada).
El astral está formado por electromagnetismo, es decir, los iones de los gases nobles están cargados electromagnéticamente con un grado sutil y armónico, en frecuencia e intensidad, de energía vital emanad del Sol.
Por otra parte, teniendo en cuenta que primero es la idea, luego la energía y después la concreción, todo ser evolucionado tiene, desde el momento en que empieza su subdivisión celular, la forma energética del adulto, aunque lógicamente a un tamaño relativo a su momento físico. Sería como una plantilla que las células tendrían que ir rellenando año tras año.
Cuando un espíritu va a programar su propia vida y, entre muchas otras cosas, recibe información sobre el posible aspecto físico que va a tener, la imagen que visualiza de sí mismo corresponde a una persona de mediana edad, alrededor de los 30 ó 40 años. Sucede así porque es aproximadamente esa edad donde se completa el desarrollo físico, energético y mental.
La energía astral interpenetra todas las células y a cada una de ellas totalmente, es decir tanto a su núcleo como a su citoplasma.
Sin embargo, el ADN impreso en el núcleo tiene que corresponderse con el ADN astral y no sufrir alteraciones, o lo que es lo mismo, la energía astral que provee cotidianamente el Cosmos no tiene, lógicamente, una composición genética astral determinada. Por el contrario, ésta adopta el código genético del Individuo al entrar en contacto con su cuerpo astral. Con objeto de salvaguardar la composición genética, existe un filtro para que la carga energética no haga variar el ADN astral, lo que llevaría a una mutación en el ADN físico y por tanto en las características psicofísicas del individuo. Este filtro está situado en el borde exterior de cada banda astral y tiene por término medio unos 3 cm. de grosor.
La energía astral no solo vitaliza a los seres humanos, también a las plantas y a los animales. Así pues, al llegar la energía vital a la Tierra, se une a los gases nobles y forma el astral que vivifica a los seres vivos. Pero el hombre está especializado, sobre todo en su sistema nervioso, incluido lógicamente el cerebro. Por tanto, el chakra del plexo solar actúa como receptor de la energía vital, mientras los gases nobles se absorben con la respiración, por lo que su transmutación ocurre en el interior.
Los animales también tienen filtros según las especies, pero la transmutación se realiza antes de entrar en el cuerpo. La razón por la que en el hombre se realiza en el interior, es por su nivel evolutivo, pues, si tiene que aprender todo lo relativo a la materia, a las energías y a la mente, debe ser algo inherente a Él, no algo ajeno. Por eso su inconsciente debe especializarse en esa transmutación, para que un día su consciente la maneje a voluntad.
El astral se relaciona con todo el organismo a nivel quántico y sub-quántico, es decir, le llega, como toda energía, en forma de quantos y, dependiendo de la sutileza de la capa del astral o de las necesidades energéticas, le llega en forma de sub-quantos, que tienen menor carga pero llegan más frecuentemente para mantener el tono vital constante, por ejemplo, durante la noche, al dormir, o cuando estamos enfermos.
Una de las peculiaridades de la recepción sub-quántica es que excita el centro regulador de la temperatura corporal produciendo fiebre, que es la alerta de las enfermedades, y además elimina virus y bacterias que mueren por encima de 37.5 grados.
El astral se une al cuerpo mediante un cordón energético de color plateado. La conexión se realiza por el centro de la bóveda craneana, en un punto intermedio entre la pituitaria y la pineal. Este cordón es una prolongación de todo el cuerpo astral y está formado por la unión de todas las capas con sus colores respectivos, lo que a nivel de color-luz, da como resultante el blanco plateado.
En los momentos en que el cuerpo físico está en reposo, como es habitual en el sueño, por el contrario en estados de tensión intensa, el astral se puede separar del físico, aunque manteniéndose unid a Él por el cordón de plata. Se produce entonces el viaje astral.
El subconsciente prima y por eso no se recuerda conscientemente la experiencia. La salida se realiza por el centro de la bóveda craneana.
En ese plano, de características especiales y atemporales, el cuerpo astral se dirigirá a aquellos lugares que le sean necesarios para conseguir información útil y resolver problemáticas que preocupan al sujeto. De esta manera, el ser integral puede manejar no sólo los datos que le lleguen del consciente, sino también del subconsciente y de las partes profundas de la mente e, incluso, ponerse en contacto con otros seres que le ayuden y le den más información. Es un intento de equilibrar la psique de las problemáticas acumuladas, no sólo en esta vida, sino también en vidas anteriores. Un viaje sin fronteras en busca de respuestas, estén donde estén.
Las capas 5, 6 y 7 junto con una porción de las capas 1, 2, 3 y 4 se separan del cuerpo físico, quedando en éste una parte de estas cuatro primeras capas, para mantener las constantes vitales al mínimo.
El astral es acompañado en su viaje por una especie de Terminal mental, que envía la información a la central que estaría ubicada en el cerebro. En este estado, el aspecto de la mente que predomina es el subconsciente y, por ello, no es fácil recordar o vivir conscientemente la experiencia del viaje astral.
Para poder vitalizar al cuerpo, se recarga de distintas energías: Por la noche de energía psíquica y lo hace, al parecer, captándola del éter a través de la capa quinta del astral, reguladora energética del cerebro, la maquinaria de la mente. También absorbe energía cósmica pura a través de la capa séptima. Durante el día, el astral se recarga de energía vital o sola, a través del chackra del plexo solar, recargándose fundamentalmente las capas primera, segunda, tercera y cuarta (reguladoras de proceso físicos), en especial se concentra en el hígado, corazón y cerebro, y de la sexta (de la personalidad externa)
* * * * *
¡HÁGASE LA LUZ!
"¡Hágase la Luz!"
Este es el fiat original, del SEÑOR que Creó el cielo y la tierra.
"¡Hágase la Luz!"
Decidlo con determinación
Con el más profundo deseo del corazón.
Con la presencia ordenadora de la Paz de Vuestro Cristo.
"¡Hágase la Luz!"
Decidlo ante cualquier problema y tentación.
Decidlo en vuestra mente y en el punto más Secreto de vuestro corazón.
Decidlo en vuestros deseos y en los Murmullos de vuestra alma.
"¡Hágase la Luz!"
Decidlo por vuestros seres queridos.
Usad este decreto divino para curar al
Enfermo, para desafiar a los malhechores,
Y poner orden en el caos de
Las crisis globales.
Decidlo en el ojo del torbellino divino y en
El centro de su furia, y cuando las
Fuerzas elementales se desborden en fuego e inundación.
Decidlo en las playas de la vida,
A vuestros seres queridos ya vuestros
Hijos cuando están felices y
Despreocupados y cuando estén
Agobiados por el vacío que crea la
Falta de cuidado y creatividad.
Y cuando la oscuridad cubra la Tierra
Y su faz esté consumida por la guerra,
Las plagas, el hambre y la muerte,
Decid a toda la Tierra y al Sol:
"¡Hágase la Luz!"
"¡Hágase la Luz!"
Decidlo en la oscura noche de la
Desesperación y en la mañana de la
Jubilosa luz.
Decidlo a vuestro Dios que os ama y os
Amará por siempre, quien os dice en
Este momento de eternidad:
"¡Hágase la Luz!"
Responde, oh, alma mina.
Dile que ha oído.
Él ansía oír tu confirmación…
"¡Y la Luz se hizo!"

Autora: Alexiis.

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